Filosofía, Ecología y Unidad
Abanicos Candelas Villa nace como un proyecto profundamente personal, fruto de la perseverancia, la creatividad y la superación. Detrás de cada pieza hay una historia de esfuerzo, independencia y lucha constante por abrir puertas en el mundo artístico y empresarial, siempre desde la autenticidad.
Mi filosofía se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
1. Un producto artístico único
Cada abanico es una obra irrepetible. No existen series ni imitaciones: son expresiones que evolucionan de forma natural, al ritmo de mis ideas y del tiempo que necesita cada proceso creativo. Por eso, cada creación encierra un valor singular, ligado a la identidad de Badajoz y al camino que recorro como artista.
2. Compromiso ecológico y local
Trabajo con materiales adquiridos en comercios de barrio, apoyando a pequeños negocios de mi ciudad. No recurro a compras por internet: prefiero el trato humano, la experiencia cercana y el valor de las historias que hay detrás de cada tienda. Los abanicos proceden de la Comunidad Valenciana, donde viajo personalmente para seleccionar y conocer su origen, contribuyendo también a la recuperación económica tras la DANA de 2024.
En mi taller la sostenibilidad es una premisa: reutilizo papeles, cartones y cajas, fabrico mis propias pinturas con dispensadores reciclados y me guío por la energía solar que alimenta mi espacio creativo. Creo firmemente que la naturaleza nos pide frenar, decrecer y dar nueva vida a los materiales.
3. Una seña de identidad compartida
Cada abanico es parte de una historia colectiva. Nada me enorgullece más que asistir a un teatro o a una manifestación pacifista y ver cómo entre el público se abren abanicos creados por mis manos. Ese gesto convierte mi trabajo en un símbolo vivo de identidad para Badajoz, mi pequeña gran ciudad, a la que siempre estaré agradecida.